El consumo de fructosa y sus implicaciones para la salud

Consumo de fructosa

En la actualidad, y en parte esto se debe a la forma de vida que promueven los influencers, cada vez son más las personas que buscan un estilo de vida más saludable, alejadas de los alimentos altos en azúcares, en grasa y demás sustancias.

Gracias a esto han aparecido en el mercado millones y millones de alternativas para sustituir a estos componentes: hay personas que están cocinando sus alimentos con air fryers y están endulzando sus comidas y bebidas con edulcorantes.

De los edulcorantes, la fructosa es la más utilizada, y algo que no todos saben es que su consumo en exceso puede ser muy perjudicial para la salud.

¿Qué es la fructosa?

El consumo de fructosa como endulzante casero se ha ido popularizando porque se ha extendido la palabra de que es una sustancia natural pues, al fin y al cabo, tiene la misma composición química que la glucosa, pero con una estructura molecular distinta.

Y si bien eso es cierto, la fructosa es un hidrato de carbono, una sustancia que le otorga dulzura a las frutas y también es utilizada como un componente del azúcar; el cuerpo humano no está diseñado para procesarla.

Consumo excesivo de fructosa

La fructosa está presente de manera natural en frutas, y también en vegetales como las remolachas. Pero la fructosa también suele ser el agregado endulzante de preferencia utilizado en alimentos y bebidas procesadas, como lo son las golosinas y refrescos, entre otros.

Problemas causados por el consumo excesivo de fructosa

Estos son los problemas que se pueden presentar si no se vigila el consumo de fructosa.

Hígado graso

El cuerpo humano no produce fructosa, y solo el hígado puede procesarla y metabolizarla. El hígado transforma la fructosa en glucógeno, y esta sustancia en exceso comienza a acumularse en forma de grasa en todo el cuerpo.

El riesgo de padecer de hígado graso aumenta con el consumo excesivo de fructosa, pues el primer lugar en el que el glucógeno se va acumulando como grasa es ahí, en el hígado.

Enfermedades cardíacas y diabetes

  • Enfermedades cardíacas: es bien sabido que el exceso de grasa en el cuerpo suele taponar las arterias y las vías sanguíneas. El riesgo de sufrir de enfermedades cardiovasculares aumenta con el consumo de fructosa, pues los niveles de triglicéridos se van elevando.
  • Diabetes: todo el azúcar procesado que se va introduciendo en el torrente sanguíneo por el consumo continuo de fructosa aumenta el riesgo de sufrir diabetes.

Resistencia a la insulina

Un consumo elevado de fructosa ocasiona que el hígado se sobresature. La acumulación de grasa en el hígado es la causa de un aumento en el nivel de triglicéridos, como se dijo anteriormente.

Además de esto, la sensibilidad a la insulina también se ve afectada, pues esta se ve reducida y, a la vez, se desarrolla la resistencia hepática a esta. Lo que esto significa es que la insulina no logra enviar la glucosa del cuerpo a todas sus células, sino que la deja atrapada en el torrente sanguíneo.

El cuerpo humano detecta esta saturación y produce una mayor cantidad de insulina para que envíe la glucosa a las células, que la necesitan como energía principal, pero el proceso vuelve a repetirse.

En este post se profundiza mucho más en el tema, incluso hablando de los diferentes tipos de azúcares GRAS (Generalmente Reconocidos Como Seguros, por sus siglas en inglés) y sus diferencias a la hora de consumirlos.

Pero no todo tiene que ser malo. Aquí se ha hablado acerca de los riesgos de consumir en exceso la fructosa pero con moderación, podría ser consumida y considerada como parte de una dieta equilibrada.

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