Mesoamérica: características y culturas mesoamericanas

Mesoamérica: características y culturas mesoamericanas

Mesoamérica es una región que ha sido definida por los arqueólogos y antropólogos, a partir de los estudios de las civilizaciones y culturas que existían antes de la llegada de los europeos al continente americano, por lo que no habrá mapas de geógrafos y cartógrafos con la delimitación espacial del área.

Es así como al hacerse mención a las culturas de Mesoamérica se hace referencia a las civilizaciones que existieron, se desarrollaron e influyeron desde diferentes aspectos en México y América Central, en épocas anteriores a la llegada y colonización de los españoles.

Mesoamérica es la región que no aparece en las divisiones clásicas de América, pues hasta la actualidad, el continente está dividido en América del Norte, América del Centro o Centroamérica, y América del Sur, o Suramérica; mientras que Mesoamérica se refiere a las culturas que estaban establecidas en un territorio delimitado de América Central, integrado por regiones que ahora pertenecen a la mitad meridional del territorio de México, los territorios de la actual Guatemala, Belice, El Salvador y la parte occidental de Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Principales características de Mesoamérica

A lo largo de la historia y gracias a las investigaciones realizadas sobre Mesoamérica, zona geográfica de la mitad de América (meso, en griego, significa mitad), se han dado muestras de la existencia de una civilización que se desarrolló en el arte, la ciencia, la tecnología y sistemas complejos de sociedades.

Tres grandes periodos han sido identificados en la historia de Mesoamérica, como son el  periodo preclásico, que se ubica entre el año 1500 a.C. y 200 después de Cristo; el periodo clásico, que va desde el año 200 y el 900, y el periodo postclásico, que se ubica cronológicamente desde el año 900 hasta la conquista del continente americano por parte de los españoles. 

En cuanto a las formas de vida, específicamente en lo que a la alimentación se refiere, cada cultura tenía sus propias particularidades, aunque compartían costumbres y características, como la dieta, cuyos alimentos principales eran los frijoles, el maíz, tomate, calabaza, chile, aguacate y cacao, y las tradiciones y costumbres, así como el calendario, su sistema de comunicación y escritura, los ritos y sacrificios humanos, su sistema de creencias y las formas de celebrar la vida y la muerte, entre otras.

Otra de las características asociadas a las formas de vida de Mesoamérica es la arquitectura, que surgió como respuesta al avance que tuvieron en la medicina y en la agricultura, lo que produjo un aumento de la población y con esto la necesidad de aprovechar el agua, lo que condujo al diseño y construcción de estructuras que mejoraron la forma de distribuirla.

Estos aportes fueron cruciales para el crecimiento de la población y la supervivencia, lo que luego les sirvió para el auge de otras culturas que posteriormente se vieron fortalecidas y pudieron desarrollarse.

En cuanto a la religión, de carácter politeísta, hizo que desarrollaran edificios para honrar a sus dioses, que, junto a las ciudades que edificaron, son comparables con civilizaciones avanzadas del mundo.

Culturas de Mesoamérica

Las culturas de Mesoamérica estaban integradas por los Aztecas o Mexicas, Chichimecas, Huastecas, Mayas, Mixtecas, Olmecas, Teotihuacanos, Tlaxcaltecas, Toltecas Totonacas, Purepechas y Zapotecas.

Sin embargo, el impacto que tuvieron y su influencia a lo largo de la historia, permitió reconocer su importancia gracias al legado que dejaron a otras civilizaciones, a pesar de haber desaparecido.

La importancia de algunas de las culturas de Mesoamérica

Olmecas

Una de las culturas más influyentes mesoamericanas es la olmeca, cuyo origen se ubica en el sureste de México, en los años de 1600 y 1400 a.C. pero que, según las investigaciones, desapareció en el año 400 a.C., tiempo en el que sentaron las bases para el auge de otras culturas y su respectiva ascendencia en las culturas azteca y maya.

La olmeca, que en lengua náhuatl quiere decir “gente del país de hule”, es considerada la principal de todas las culturas de Mesoamérica, y es la primera de la que se guarda registro.

Se dice que esta cultura es la creadora del juego de la pelota mesoamericano, de la epigrafía y de la escritura, así como de la invención del calendario mesoamericano y del calendario.

Mexica/azteca

Los mexicas o aztecas fueron nómadas que se establecieron en Mesoamérica en el siglo XIV; por su condición de errantes e inestables eran considerados como una tribu inferior. Sin embargo, ya en el siglo XV, esta cultura había absorbido y aprovechado las costumbres que tenían a su alrededor producto de otras culturas, y determinado las bases para la conformación de lo que posteriormente se conoció como el Imperio Azteca.

Su adaptación fue muy eficaz, y desarrollaron instrumentos y medios de transporte y como modos de sobrevivencia, como las canoas, que diseñaron para su sistema de pesca; cultivaron la tierra y diseñaron sistemas de riego sofisticados y eficientes.

Una vez asentados y establecidos empezaron la conformación de su imperio, mediante la conquista de otras culturas, utilizando medios como el pago de tributos, para asegurar sus alimentos y bienes.

Ya a principios del siglo XVI, los aztecas eran considerados una de las culturas más valientes y poderosas de Mesoamérica, y su influencia se había extendido en todo el centro y sur de México, y de los territorios de Nicaragua y Guatemala.

El politeísmo como religión de Mesoamérica

Todas las culturas de Mesoamérica tenían un sistema de creencias religiosas que incorporaban elementos de la naturaleza, como tierra, aire y fuego, a la que se le sumaban deidades astrales, como el sol, las constelaciones y las estrellas, y que eran representadas en las esculturas con formas de animales, humanas, también de animales y personas en una sola figura, y con formas de objetos habituales.

Una característica importante de la religión de Mesoamérica es el dualismo entre varias divinidades, lo cual permanece en la actualidad, a pesar de toda la influencia europea y cristiana, y es el conflicto entre polos opuestos; el positivo, relacionado con lo masculino, la luz, la guerra, la fuerza y el sol, contra lo negativo, representado por lo femenino, la oscuridad, la luna, el sedentarismo, entre otros.

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